• Certificado por Harvard University en Educación Diferenciada, y Experto en Detección y Atención en niños del Trastorno en Déficit de Atención e Hiperactividad por la Harvard Medical School
  • Médico Cirujano con Honores, por la Universidad Panamericana
  • Maestría en Educación con Acentuación en Desarrollo Cognitivo, por el ITESM
  • Licenciado en Psicología, por la Universidad del Valle de México

El Dr. Andrew Almazán Anaya “el niño genio mexicano”, según Discovery Channel, tiene ahora 22 años. Nació el 16 de octubre de 1994, en la Ciudad de México y al ingresar a los 12 años a la Universidad, se convirtió en el universitario más joven de México y entre los más jóvenes del mundo, con la particularidad de haber cursado previamente los estudios obligatorios de educación básica, media y media superior, con excelencia académica. Actualmente ya es médico, psicólogo, hizo una Maestría en Educación con Acentuación en Desarrollo Cognitivo en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) donde trabaja en un nuevo modelo educativo para los niños sobredotados en México.

A muy temprana edad, 2 años y medio, comenzó a dar muestra de su interés cultural, de su avidez de conocimientos. Paralelamente adquirió el gusto por la música culta, pues el primer músico que le interesó fue Bach y sus conciertos de Brandenburgo y luego Vivaldi, Mozart, Chopin. Es la única música que escucha.

Recibió de regalo un esqueleto de plástico y jugando jugando, se aprendió de memoria todos los huesos del cuerpo. Más tarde le fue obsequiado un microscopio y empezó a internarse en un mundo invisible a los ojos. Todas estas revelaciones de su excepcional capacidad de aprendizaje ocurrieron antes de que supiera leer, por lo que tuvo que memorizarlas. Cuando ingresó a la primaria escolarizada ya sabía mucho más de lo que podrían enseñarle de geografía, música, anatomía, astronomía, mundo microscópico, geología. Daba muestras de un interés renacentista. A los 4 años y medio le pidió a su padre médico que le consiguiera un corazón de vaca para poder “operarlo” y en efecto lo abrió para encontrarse con otro universo que desde entonces le atraería y le procuraría por una parte satisfacciones, pero por otra contrariedades con sus maestros que no entendían su ansia de saber, sus inquietudes intelectuales, a las que confundieron con “déficit de atención”.

Cursó sus primeros estudios en sistemas escolarizados, pero a los 9 años abandonó este tipo de enseñanza que no le permitía aprovechar sus capacidades especiales de aprendizaje, para adoptar la modalidad abierta y continuó sus estudios en un sistema de educación a distancia (Homeschool) de la Academia Alfa y Omega, de Phoenix, Arizona, para aprender de manera autodidacta. 
Para acreditar oficialmente sus estudios de 4° a 6° grado, presentó en 4 meses los exámenes de educación primaria ante la Secretaría de Educación Pública, por lo que esta dependencia le extendió el certificado que reconoce los estudios correspondientes. Luego, en 7 meses y en la misma modalidad abierta de educación aprobó en la SEP los exámenes de cada una de las materias de la enseñanza secundaria, para acreditar los correspondientes estudios, que culminó con una calificación promedio de 9.8.

Después comenzó a cursar la preparatoria abierta en la SEP, pero tras haber acreditado 8 materias con alto promedio, se inscribió en el Colegio de Bachilleres en la modalidad abierta y presentó en 2 meses y medio las 49 materias exigidas, que lo hicieron acreedor al Certificado correspondiente, con un promedio de 9.5. El Colegio de Bachilleres lo considera el egresado más joven que ha tenido, así como “el estudiante que concluye en menor tiempo sus estudios de bachillerato”. También lo registra como el mejor estudiante del proyecto de Bachillerato en Línea “y uno de los mejores resultados de aprovechamiento general de la Modalidad Abierta”.

Ese avance tan espectacular en su preparación, le mereció debutar a los 12 años como orador especial, representante de su generación de bachilleres, ante un público de 10 mil personas que colmaban el Auditorio Nacional y aunque confesó que le impuso tanta gente, no por ello dejó de cautivarlo con la candidez de algunas frases, pero también con la profundidad de otras y su singular sentido del humor, que motivó varias felicitaciones.

Después fue invitado para participar en diversas ceremonias encabezadas por el gobierno federal. Andrew ha sido ponderado como estudiante ejemplar ante personajes nacionales y extranjeros. 
En julio de 2007 comenzó a estudiar dos licenciaturas simultáneamente: Medicina y Psicología en una Universidad de Puebla. Allí cursó dos semestres y alcanzó en Medicina un promedio de 9.95 y en Psicología una calificación promedio de 9.82. En agosto de 2008 tuvo que salir de allí y prosiguió sus estudios en otras universidades de la Ciudad de México.

Concluyó en agosto del 2011 la Licenciatura de Psicología en la Universidad del Valle de México. En abril del 2013 terminó la Maestría en Educación con Acentuación en Desarrollo Cognitivo en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey con la Tesis titulada "El Liderazgo Docente en la Educación de Niños con Sobrecapacidad Intelectual".

Se graduó en el 2016 del grado de Doctorado en Innovación Educativa, por la Escuela de Graduados en Educación del Instituto Tencológico de Estudios Superiores de Monterrey, con un proyecto de investigación en el cual diseñó un nuevo modelo educativo para los alumnos sobredotados en México.

Fue nombrado delegado representante de México por el World Council of Gifted and Talented Children (WCGTC) en Junio del 2013, entre sus funciones estará participar en la creación de políticas internacionales para la atención y la educación de los niños y jovenes sobredotados, además de diseñar normativas relativas a este campo.

En Julio del 2013 la Global Quality Foundation con sede en Londres le entregó el Galardón Internacional Excelsis por trayectoria académica y educativa.

Andrew fue invitado a escribir y depositar una carta suya (la única de un niño mexicano), en la Caja del tiempo, que será abierta en 200 o 300 años. Es uno de los pocos escritores que tienen asegurado que se les leerá en el futuro. Se le presentó en la ceremonia como “el niño prodigio mexicano”. 
En dicha carta Andrew asegura que “el saber me divierte y el esfuerzo de estudiar ha sido placentero y gozoso”. Reconoce que su deber moral cívico, consiste en prepararse profesionalmente, “pues entiendo que es la mejor manera de contribuir a que mi país alcance niveles de desarrollo y competitividad, para que la felicidad personal y social se amplíe a toda la población” Andrew afirma: “Yo tuve la fortuna de encontrar una alternativa en la educación no escolarizada que ofrece nuestro sistema educativo, pero es muy probable que sean numerosos los niños que necesitan esa posibilidad“ y que su caso puede contribuir a “apoyar a los estudiantes que hemos optado por esta alternativa de aprendizaje y aprovechar las condiciones especiales, en provecho del país”.

Su preparación no es sólo académica, ya que se ejercita en deportes. A los 10 años consiguió la cinta negra en taekwondo y en la actualidad practica hockey sobre hielo. Toca el piano y le encanta leer libros y ver documentales.
Está escribiendo una novela de ciencia ficción en la que interviene la Psicología y la Sobrecapacidad Intelectual.

Ya tiene escritas dos novelas, de unas 600 cuartillas cada una, pero considera que aún debe revisarlas, pues no están listas para ser publicadas. En una de ellas, de ciencia ficción, la medicina participa, pero también su otra gran pasión: la historia. Es una complicada trama en la que se combinan el pasado, el presente y el futuro.
Su vocación didáctica lo ha llevado a participar en cursos de verano para niños y a dar conferencias en la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán, en la Escuela de Enfermería del Hospital General 2 de Octubre del ISSSTE, en el IX Congreso Nacional de Biología del Desarrollo en Querétaro y en el Congreso Universitas 2009, convocado por la Universidad Panamericana y en el II Foro de Investigación de Estudiantes de Medicina [que se efectuó en Veracruz] donde obtuvo Mención Honorifica por su ponencia.

Le han solicitado que presente los resultados de sus investigaciones en sobrecapacidad intelectual en distintos congresos entre los que figura el "World Congress of Gifted and Talented Children".

Participó 4 años en una investigación sobre diabetes en el Instituto de Neurociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Dirige desde hace 7 años las investigaciones científicas del Centro de Atención al Talento (CEDAT) en niños sobredotados, entre los proyectos en los que ha trabajo se encuentran:

El perfil del niño sobredotado (con más de 2,500 casos, la investigación en sobredotados más grande del siglo XXI a nivel mundial)
El proceso de diagnóstico de los niños sobredotados
Efectos fisiológicos de la sobrecapacidad intelectual
El nuevo modelo educativo para sobredotados (desarrollado bajo guía del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey ITESM)

Ha publicado a la fecha más de 20 artículos científicos en revistas nacionales e internacionales acerca de sus investigaciones en Psicología, Filosofía, Medicina y Sobrecapacidad Intelectual.

En enero del 2010, por su trayectoria académica, le fue otorgado el primer lugar del Premio de la Juventud del Distrito Federal 2009, en el área de Actividades Académicas.

Al hablar a nombre de los premiados, Andrew expuso: “…lo que nos mueve a los premiados es precisamente contribuir a hacer de México un país donde la mayor riqueza sea una menor pobreza, no sólo económica, sino también intelectual, educativa, moral y social” Su caso ha sido difundido en México y otros países como "El niño genio mexicano"( La cadena televisiva Discovery Channel);

"El caso de Andrew es único en México, nunca antes en la historia de la educación de este país, un niño había entrado a estudiar a la Universidad"(Telemundo, E.U.)
“Andrew Almazán, garoto de 12 anos de idade, cursará duas facultades ao mesmo tempo" (Tigre de fogo, Brasil).

"Un supercerebro -Doogie Houser de la vida real- ha aparecido en México: tiene 12 años y se llama Andrew Almazán"(Vivir latino, de Los Angeles, California)

“En México, Andrew está a punto de convertirse en el médico más joven de Latinoamérica”.(National Geographic Channel)

Andrew ya está involucrado en proyectos de investigación, que prepara con esmero y dedicación, convencido de que si bien él es “orgullosamente mexicano”, también pretende ser “algún día orgullo de este país”.

Actualmente Andrew apoya a niños con sobrecapacidad en el Centro de Atención al Talento (CEDAT), donde es el Director del Departamento de Psicología.

Su graduación como licenciado en Psicología, el 18 de agosto de 2011, lo convirtió, según registro de la World Records Academy, en el “más joven psicólogo del mundo”. Asimismo, al concluir la licenciatura en Medicina a sus 19 años, se convirtió en uno de los más médicos más jóvenes en América. Y su graduación del doctorado a los 22 años, lo hizo uno de los más jóvenes en alcanzar el más alto grado de estudios en Educación en el mundo.

En el 2011 apareció su primer libro, un cuento titulado “Las preguntas del hiperactivo Adrián”, en el que con una combinación de elementos literarios y científicos, presenta su «Terapia Nouménica. La organización de las inteligencias», una novedosa teoría que plantea la necesidad de que los niños sobredotados sean atendidos por profesionistas de la mente y la conducta, igualmente sobrecapacitados, porque son quienes pueden atender y dar seguimiento a estos niños, discriminados por la sociedad y la familia –a veces–, por no entender que se trata de seres de talento excepcional.