• Hiperactividad, que disminuye al presentarse una tarea demandante o de interés para el niño
  • Aprendizaje rápido
  • Distraído (por la hipersensibilidad de los sentidos), aunque con la capacidad de aprendizaje sin prestar atención
  • Interviene en pláticas de adultos y puede comprenderlas
  • Le gusta conversar con gente mayor que él
  • Continuamente arma objetos o estructuras
  • Tiende a querer imponer sus reglas
  • Sensible en el área emocional
  • Tiene baja tolerancia a la frustración, lo que genera una búsqueda incansable por conseguir siempre sus objetivos

*Datos tomados de la investigación "Perfil del Sobredotado" realizada en el CEDAT® con más de 3,500 casos de niños sobredotados, actualmente el estudio más grande del mundo en el campo de la sobrecapacidad intelectual infantil. Este estudio es parte de los múltiples proyectos del Departamento de Investigación del CEDAT®, la única institución en México que además de atender a los niños sobredotados, realiza labores de investigación científica para aumentar el conocimiento de este sector poblacional y por lo tanto diagnosticarlos y atenderlos de forma eficiente

CARACTERÍSTICAS DE UN SOBREDOTADO DESCRITAS POR LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD

  • Se interesa en buscar nuevos conocimientos
  • Comprende con facilidad la información que adquiere y la recuerda
  • Muestra logros excepcionales en alguna materia
  • Genera numerosas ideas y soluciones ante los problemas
  • Es arriesgado y especulativo
  • Responde bien a la responsabilidad
  • Aplica los conocimientos adquiridos en un área a otra
  • Convence a los demás para trabajar en los temas que él propone
  • Es original al combinar ideas, métodos y formas de expresión
  • Se concentra en un tema y persiste hasta que lo domina
  • Se aburre fácilmente en actividades rutinarias

Datos de relevancia encontrados durante la investigación del "Perfil del Niño Sobredotado en México"

Los niños sobredotados presentan una mejor salud visual, solamente el 17% de ellos requiere de dispositivos de correción visual (como lentes), contra la media infantil en México (que es de un 30%).

La hiperactividad presentada por la sobrecapacidad es un factor protector contra la obesidad infantil, la prevalencia de esta situación en niños sobredotados es del 9%, mientras que la media nacional infantil es del 33%

El 93% de los niños sobredotados son confundidos y mal diagnosticados con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), a pesar de sus diferencias (descritas posteriormente). Lo cual genera un manejo inadecuado y por lo tanto la pérdida de sus capacidades.

La principal causa de la pérdida del talento nacional (los niños con sobrecapacidad intelectual o sobredotados), es el diagnóstico erróneo de TDAH

De cada 3 casos de niños diagnosticados con TDAH, 2 van a corresponder a casos de sobrecapacidad intelectual. Por lo tanto el 66% de los diagnósticos de TDAH se encuentran equivocados

El 84% de los niños sobredotados tienden a ser distraidos en clase, lo cual puede llegar a ser visto como un problema de aprendizaje o de capacidades, sin embargo esta situación se presenta debido a que los niños con sobrecapacidad intelectual aprenden más rápido que sus compañeros y por lo tanto se aburren fácilmente con temas monótonos

Los niños con sobrecapacidad intelectual sufren el doble de bullying que los niños promedio debido a que tienen intereses y habilidades diferentes a la media, lo cual hace que sean rechazados y sufran una discriminación por ser distintos al promedio. Por ello es indispensable realizar un diagnóstico oportuno de la sobrecapacidad intelectual y posteriormente el que se otorgue una atención especial diseñada para niños con inteligencia superior. 

ERRORES DIAGNÓSTICOS EN SOBREDOTACIÓN INTELECTUAL MÁS COMUNES EN MÉXICO Y EL CONTINENTE AMERICANO

Los niños sobredotados por sus características psicológicas, médicas, antropológicas y sociales distintas a la media aunado al hecho que existe una relativa falta de conciencia social acerca de la existencia de esta población, son comunmente mal diagnosticados y confundidos con enfermedades psicológicas e incluso médicas.

A continuación se enlistan algunos de los errores diagnósticos más comunes en la población con sobredotación intelectual:

-Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH): En México el 93% de los niños sobredotados son confundidos con este diagnóstico principalmente por la hiperactividad producida por la inteligencia superior que al contrario del TDAH no constituye una patología sino un signo de aburrimiento producido por la mayor velocidad de aprendizaje del niño sobredotado en comparación con la media poblacional.

-Enfermedad de Asperger: Comúnmente diagnosticada en puntuaciones altas y extremadamente altas de inteligencia (CI >155) ubicadas dentro del rango de sobredotación intelectual. El aislamiento social y falta de amistades experimentadas en los niños sobredotados producido por la discriminación y aislamiento al que se somete a las mentes brillantes es generalmente confundido como un trastorno de falta de sociabilidad. Los niños sobredotados dejan de experimentar esta situación de aislamiento al ser reubicados en centros especializados donde convivan con sus iguales (otros sobredotados).

-Autismo: El mecanismo por el cual se realiza la confusión diagnóstica es similar al ocurrido cuando se "etiqueta" a los niños sobredotados con la enfermedad de Asperger. Esta confusión es más frecuente conforme el CI sea más alto, llegando a ser de un 90% la incidencia de este error diagnóstico en niños con un CI mayor a 160 debido al aislamiento social producido por la discriminación hacia ellos.

-Epilepsia (y sus variantes electroencefalográficas): Generado por realizar el intento de diagnosticar las capacidades intelectuales por medio de un estudio neurológico (electroencefalograma), lo cual técnicamente no es posible al ser la inteligencia un rasgo que solamente puede ser cuantificado por medio de la psicometría y no por medio de pruebas médicas o neurológicas al no ser la sobredotación una patología con rasgos neurológicos fácilmente evaluables.